Cómo comparar suplementos: precio por porción y qué leer en la etiqueta

Dos envases de proteína en el estante: uno de 45 dólares y otro de 80. La reacción natural es que el de 45 es el barato. Muchas veces es al revés, y la forma de saberlo cabe en una división.

El precio del envase no dice nada

Un envase se compra una vez; una porción se toma todos los días. Lo que pagas de verdad es lo que cuesta cada toma. Un envase de 45 dólares con 30 porciones sale a 1.50 por toma. Uno de 80 con 74 porciones sale a 1.08. El "caro" es un 28 por ciento más barato cada vez que lo usas.

Por eso mostramos el precio por porción en cada ficha, en cada tarjeta y en el carrito. Casi ninguna tienda lo hace, porque a veces deja mal parado al producto de mayor precio. Nosotros preferimos que compares con el número delante.

Cómo calcularlo tú mismo

Precio del envase dividido entre las porciones que trae. Las porciones están siempre en la etiqueta, en inglés como "servings per container". Si el envase no lo dice claro, divide los gramos totales entre los gramos de una porción.

Ojo con un truco frecuente: algunas marcas ponen una porción más pequeña para que el número de porciones parezca mayor. Una proteína con porción de 25 gramos y 20 de proteína no se compara igual que una con porción de 33 y 25 de proteína. Cuando dudes, calcula el precio por gramo de proteína: precio entre gramos de proteína totales del envase.

Las tres cifras de la etiqueta

  1. Tamaño de la porción, en gramos o en cucharadas.
  2. Porciones por envase.
  3. Cantidad del ingrediente que te importa por porción: gramos de proteína, gramos de creatina, miligramos de cafeína.

Con esas tres cifras puedes comparar cualquier producto con cualquier otro, sin que importe el tamaño del bote ni lo llamativa que sea la etiqueta.

Cuándo compensa el envase grande

Casi siempre que sea algo que vas a tomar a diario: proteína, creatina, un multivitamínico. El precio por porción baja con el tamaño y el producto no se estropea antes de que lo termines. La excepción es lo que aún no has probado: un sabor nuevo o una marca que no conoces. Ahí el envase pequeño es un seguro contra quedarte con dos kilos de algo que no te gusta.

Cuándo compensa el pequeño

Con lo que no tomas a diario. Un pre-entreno que usas dos veces por semana tarda meses en acabarse, y un envase de 60 porciones puede perder frescura o apelmazarse en el clima de Panamá antes de llegar al fondo. Un quemador que vas a usar una temporada, lo mismo. Ahí la diferencia de precio por porción es real, pero el envase grande termina medio lleno en la alacena.

Sabor, porciones y formatos

Un mismo producto suele venir en varios sabores y tamaños con precios distintos. Cuando en una ficha ves "2 sabores" o "30 y 70 porciones", elige primero el tamaño por precio por porción y después el sabor. El sabor chocolate y el vainilla del mismo envase cuestan igual; lo que cambia el precio es el tamaño.

Lo que no entra en el cálculo

La fecha de vencimiento. Un precio muy bajo con vencimiento a tres meses no es una oferta si no lo vas a acabar a tiempo. Nosotros no trabajamos producto próximo a vencer, y si algún día ofrecemos algo con fecha cercana va a estar dicho en la ficha y con descuento, no escondido.

Tampoco entra la autenticidad, que no se ve en la etiqueta. Un envase sellado de fábrica, con su lote y su fecha de vencimiento visibles, es la única prueba que vale, y por eso te pedimos que lo revises delante del repartidor.

Una regla para llevarse

Antes de comprar cualquier suplemento, tres preguntas: cuánto cuesta cada toma, cuántas tomas voy a hacer de verdad, y cuánto trae de lo que me importa. Si las tres tienen respuesta, la decisión sale sola.

Todo nuestro catálogo, con el precio por porción calculado en cada producto, está en la tienda completa.

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